Nicolás Tosh es un prodigio de las matemáticas. A finales de la década de 1970 desarrolla algoritmos capaces de permitir una comunicación perfecta hacia y desde el cerebro. Los pensamientos sustituyen a las voces y los bancos de memoria pueden descargarse.
Para garantizar la neutralidad, construye en Zermatt, Suiza, un centro de datos destinado a albergar una red neuronal mundial. El conflicto se vuelve inevitable cuando una nación intenta utilizar Algoritmo-323 contra las demás.